• La boutique ha celebrado su quinta conferencia anual de inversores
  • Su fondo internacional tiene un potencial del 195% y, el ibérico, del 121%

Azvalor se afana en retener a sus clientes en mitad de un clima de descontento generalizado por la rentabilidad de sus fondos y de fuertes correcciones de las bolsas por el coronavirus. La gestora ha anunciado en su quinta conferencia anual de inversores que baja a 100 euros el mínimo para hacer aportaciones extra a sus productos, desde los 500 euros actuales, lo que implica una reducción del 80%. La firma sigue confiando en su estrategia de inversión internacional, a la que da un potencial de revalorización del 195%.

“Tratamos de responder a una de las principales demandas de nuestros clientes y darles más flexibilidad a la hora de invertir”, ha destacado Sergio Fernández-Pacheco, director financiero y de operaciones. Este movimiento llega en un momento crucial para el mercado, que está cayendo a plomo por el coronavirus. Al ser menos estrictos con las aportaciones extra, la gestora persigue que la gente invierta más en época de caídas, como dicen los preceptos del ‘value investing’. Sin embargo, la inversión mínima inicial a los fondos seguirá estando en los 5.000 euros con carácter general.

Además, Azvalor ha avanzado que quiere hacer “un guiño a los clientes de largo plazo” y está estudiando la posibilidad de registrar clases de participaciones en sus fondos, a las que puedan acceder los partícipes de mayor antigüedad con menores comisiones, aunque no han concretado cuándo o cómo se implementarían.

Invertir cuando todo cae e ir a contracorriente del mercado suele dar buenos resultados con “la paciencia necesaria”. A raíz del coronavirus, si se tiene en cuenta el efecto temporal en los mercados de las anteriores epidemias, las bolsas se revalorizaron un 8,5% en promedio durante los seis meses posteriores a la enfermedad, según los datos estadísticos ofrecidos por Azvalor.

coronavirusazvalor

“Excluyendo las dos últimas sesiones del S&P 500, es el mercado más caro de la historia se mire por dónde se mire”, recuerda Álvaro Guzmán de Lázaro, consejero delegado y codirector de Inversiones. “Lo barato sube siempre por muy malo que parezca, a no ser que sea una trampa de valor, igual que lo caro siempre baja por muy bueno que parezca. Nunca es diferente”, recalca el gestor.

¿UNA DÉCADA DE SUBIDAS POR DELANTE?

En su cartera internacional, destacan las posiciones en plataformas petrolíferas en aguas abiertas y las mineras de carbón. “En general, estamos en empresas muy baratas sin riesgo de disrupción. Por ejemplo, sabemos que el carbón no será la materia prima del futuro para generar energía, pero también sabemos que no se va a dejar de usar de la noche a la mañana. En la última década, de hecho, ha crecido a tasas anuales del 1%”, concreta Fernando Bernad, codirector de Inversiones.

Sin ir más lejos, la gestora española ha fichado recientemente a Paul Gait, un analista top internacional en materias primas procedente de Bernstein, como adelantó Bolsamanía.

Azvalor tiene fe ciega en su cartera internacional, que hasta ayer perdía cerca de un 22% en el año, y prevé que, “cuando se está en lo odiado, los 10 ó 12 años siguientes son muy positivos”. Esta dispersión extrema en valoración se da, según Guzmán de Lázaro, “una vez cada 20 años”. En lo que respecta a su cartera ibérica, la boutique le otorga un potencial de revalorización del 121%.

DIGITALIZACIÓN

Azvalor cerró el 2019 con unos activos bajo gestión por encima de los 1.400 millones de euros y con cerca de 17.400 coinversores, prácticamente 1.750 nuevos. Otras novedades de su negocio es que, desde el próximo lunes 16, los nuevos inversores podrán hacer el proceso de suscripción de forma 100% digital. En estos momentos, el 90% de las operaciones adicionales en sus fondos ya se hacen digitalmente.