Beltrán Parages, Socio Fundador y Director de Relación con Inversores de Azvalor, visita el programa Tu Dinero Nunca Duerme para hacer balance de los primeros diez años de historia de la firma. En palabras del propio Beltrán Parages, “nuestros inversores, en el fondo más importante, han multiplicado por más de tres veces su dinero… y lo hemos hecho con muchísimo menos riesgo del que han representado los índices”. Esta combinación de rentabilidad y control del riesgo es, precisamente, uno de los pilares del Método Azvalor.
A lo largo de la entrevista, Beltrán insiste en la clave de las rentabilidades generadas: no se trata de predecir el futuro, sino de identificar buenas compañías a precios atractivos y dejar que el tiempo y el interés compuesto hagan su trabajo. Un proceso de inversión que combina disciplina, paciencia y una búsqueda constante de valor real, lejos del ruido del mercado.
Respecto a la subida reciente de los fondos de Azvalor, Beltrán explica que la reacción natural de muchos inversores cuando un fondo sube con fuerza suele ser vender, pero esto no es necesario. La gestora ya realiza internamente esa labor de rotación: vende las posiciones que han alcanzado su valor objetivo y reinvierte en nuevas compañías, renovando así el potencial de los fondos. “Lo que nos ha hecho subir hasta este valor liquidativo ya no está en cartera”, porque el equipo puede entrar y salir de compañías con agilidad, sustituyendo negocios que han madurado por otros con más margen de seguridad. Tras una década compleja —con periodos de viento en contra—, “lo que tenemos delante para nuestros clientes es igual de bueno o mejor que lo que hemos tenido estos últimos diez años”.
«No se trata de predecir el futuro, sino de identificar buenas compañías a precios atractivos y dejar que el tiempo y el interés compuesto hagan su trabajo.«
La clave de esta confianza está en el Método. Azvalor no invierte por sectores ni por narrativas macroeconómicas, sino compañía por compañía. “Esto no va por sectores… va caso a caso”. Por eso, aun en un entorno con mercados caros como el actual, encuentran buenas oportunidades de inversión. El mercado, explica Beltrán, suele equivocarse en la valoración de activos concretos, y ahí es donde aparece la posibilidad de invertir en compañías sólidas a precios bajos. «Nos fijamos en situaciones de cuatro que cotizan a dos”, compañías infravaloradas, con buenos activos y equipos, cuyo precio no refleja su verdadero potencial. Basta con acertar en un número limitado de buenas ideas para generar valor sostenido en una cartera a largo plazo.
Este enfoque exige independencia frente a las modas. Durante la entrevista se analiza el entusiasmo actual por las grandes tecnológicas y la inteligencia artificial. Azvalor cuestiona su atractivo como inversión a los precios actuales. “No hay que confundir que son magníficas compañías con que sean buenas inversiones”, advierte, subrayando que el precio pagado determina la rentabilidad futura. Frente a estas situaciones exigentes, Azvalor prefiere oportunidades más claras: “A nosotros nos gusta meter gol a portería vacía”.
Fuente: Libertad Digital