Azvalor ha conseguido, por segundo año consecutivo, el reconocimiento del jurado como Mejor Gestora Nacional Independiente en los premios organizados por EXPANSIÓN y Allfunds. Tal como explican desde la gestora, con casi nueve años de experiencia, las señas de identidad que han derivado en este éxito son “el trabajo constante, la búsqueda de la excelencia, la alineación de intereses con los coinversores y resto de stakeholders, y la dedicación total”.

Con una visión basada en el largo plazo, Azvalor ha consolidado en 2023 el trabajo realizado en ejercicios anteriores, “cerrando el año
con los fondos prácticamente en máximos, después de alcanzar rentabilidades anualizadas de doble dígito desde origen en casi todos ellos”. Y añaden: “Un 90% del dinero invertido desde origen en nuestros fondos ha multiplicado por más de dos veces el capital inicial”.

En términos de negocio, el último año también ha sido especialmente fructífero para la gestora. No en vano, ha registrado el mayor número de inversores hasta la fecha, con más de 25.000, y alcanzado la cifra de activos bajo gestión más elevada de su corta historia, superando los 2.900 millones de euros. “Todo ello, acompañado de un índice de fidelidad y de nuevas aportaciones de los copartícipes muy elevado, un aspecto que para
nosotros es crítico”, destacan.

La estrategia de Azvalor es tan simple como efectiva: “Comprar barato”. Conseguirlo no es fácil, porque implica detectar oportunidades antes de que lo haga el mercado y actuar con determinación. “El universo de actuación no es infinito (por nuestras propias limitaciones), pero es lo suficientemente amplio como para encontrar siempre nichos de valor”, apuntan desde la gestora. Y es en ese punto donde aprovechan sus características para obtener los mejores resultados posibles: “En su día tomamos la decisión de fijar un máximo al volumen de activos bajo gestión, precisamente, para no condicionar esa flexibilidad y evitar que el exceso de tamaño sea un obstáculo para generar buenas rentabilidades”.

Buen ejemplo de esta filosofía es la colaboración con otras gestoras cuando en Azvalor son conscientes de su incapacidad para aportar garantías a las oportunidades de negocio encontradas. “Por eso lanzamos, hace casi seis años, Azvalor Managers, fondo cuya gestión hemos delegado a gestores terceros que acceden a geografías o sectores a los que nosotros no llegamos”.

Otra de las claves del éxito de esta gestora española es su valentía para “detectar e invertir en aquellas situaciones, generalmente desechadas por la mayoría, donde encontramos la asimetría necesaria para optar a elevados rendimientos sin asumir apenas riesgo”. El objetivo, en definitiva, es “afinar
constantemente un modelo de actuación que no sólo reduzca el número de errores sino que, además, genere recurrencia en los retornos”. Es lo que en la gestora califican como “método Azvalor”, siempre apoyado en equipos cualificados y bien entrenados.

De cara al futuro, en la gestora son conscientes de la buena salud de los fondos de inversión, pero también de los numerosos retos que afronta el sector. “Sobre todo, y en nuestra opinión, por encima de cualquier otro, está la responsabilidad de generar valor con el dinero de los inversores, y de hacerlo en mayor medida que los vehículos de gestión pasiva”.

Conscientes de que la tendencia es, precisamente, hacia una polarización en la que sólo quedarán los fondos más eficientes (indexados de bajo coste) y lo que generan valor añadido después de sus comisiones, en Azvalor se posicionan en el segundo modelo. “El método Azvalor está enfocado en crear valor a largo plazo de forma recurrente en el tiempo, aceptando que esa rentabilidad a largo plazo exige afrontar momentos puntuales de caídas”.

Por suerte, concluyen, el momento actual “es extraordinario”.

Fuente: Expansión