PREMIO MEJOR GESTORA NACIONAL INDEPENDIENTE
Desde la creación de este galardón, hace ahora cuatro años, la gestora española ha repetido una distinción que reconoce su buen hacer en un sector dominado por gigantes.
Desde que los premios otorgados por EXPANSIÓN y Allfunds decidieron crear un reconocimiento para la Mejor Gestora Nacional Independiente, sólo se conoce un vencedor: Azvalor. Tal como explican desde la firma, eso es algo que “nos llena de orgullo, pero estaríamos locos si pensamos que lo hemos logrado nosotros solos”. Muy al contrario, añaden, “este premio supone recordar que los clientes, con su paciencia, son quienes lo hacen posible. Al igual que nuestra red de proveedores, desde las casas de análisis hasta los proveedores de tecnología, la exigencia del regulador y, por supuesto, nuestros empleados”.
El galardón también reconoce una estrategia de inversión que en 2025 volvió a demostrarse como tremendamente exitosa. Según señalan desde la propia gestora, “el hito principal de este último año ha sido celebrar el décimo aniversario como firma y haber cumplido la expectativa de rentabilidad de los clientes”. El principal fondo de inversión de la firma española, Azvalor Internacional, multiplicó por 3,5 el dinero de los copartícipes, equivalente a un 13% anual después de comisiones, lo que supuso batir a todos los competidores nacionales y al 99,5% de los fondos comparables a nivel europeo.
Por su parte, el fondo de pensiones de Azvalor, que todavía no ha cumplido su primera década de vida, ha generado durante los últimos cinco años la mayor rentabilidad de todos los productos de pensiones españoles y, desde su nacimiento, ha multiplicado el dinero hasta por 2,7. Por eso, según apuntan desde Azvalor, “el objetivo es seguir intentando mejorar las rentabilidades aún más en el futuro, pero, sobre todo, hacerlo con poco riesgo, como hasta ahora”.

INDEPENDENCIA
Azvalor también ha vuelto a hacerse con el reconocimiento a la Mejor Gestora Nacional Independiente porque esta cualidad, la de la independencia, está muy presente en su ADN. No en vano, según presumen fuentes de la firma, “siempre ha sido innegociable y clave, porque supone poder invertir el dinero de los partícipes como si fuese el nuestro”. De hecho, añaden, “los empleados de Azvalor, como grupo, somos, de lejos, el inversor más grande en nuestros propios fondos”.
El otro aspecto que diferencia la actividad inversora de esta gestora de la de otras de mayor tamaño es lo que ellos denominan el Método Azvalor: “No es sólo una filosofía de inversión, con su aplicación técnica por unos gestores bien preparados. Es eso, por supuesto. Pero también es mucho más. Incluye una selección del equipo muy exigente, una formación muy específica en nuestra filosofía de inversión. Un seguimiento y monitorización del progreso de los analistas y un sistema de medición del progreso combinado con un sistema de incentivos meritocrático. Y todo esto, permeado por una cultura de socios enfocada al largo plazo: con los clientes, con las empresas en las que invertimos, con los empleados y con la exigencia del regulador”.
A los responsables de Azvalor les gusta recordar que sus fondos de inversión huyen de las modas, para aprovechar el ruido y encontrar oportunidades en buenos negocios, que estén bien gestionados por directivos honestos. “Nada de pelotazos rápidos. Hoy nuestras carteras, a pesar de las subidas, cotizan a unos precios de aproximadamente un 50% de descuento frente al mercado, lo que nos parece muy atractivo con una visión de largo plazo”.